Dirigentes de grupos indígenas radicados en Chilpancingo y las autoridades de la única comunidad con población originaria del municipio de Chilpancingo (El Calvario), exigieron a la presidenta Norma Otilia Hernández Martínez que devuelva el bastón de mando que le entregaron el 29 de Septiembre, y repudiaron la convocatoria que emitió el municipio para designar a un director de desarrollo para los pueblos indígenas y afromexicanos, porque se emitió de manera unilateral sin consultarlos.
Melquiades Martínez Policarpo, leyó un documento firmado por al menos una veintena de líderes indígenas, en la que se repudió inicialmente el acuerdo de cabildo que crea la dirección de desarrollo para los pueblos indígenas que quedó supeditada a la Secretaría de Bienestar Social y Humano, con lo que el ayuntamiento está dando un trato de grupo vulnerable a esta población y con ello viola tratados internacionales.
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Además de que la creación de esta dirección se realizó de forma unilateral sin consultar a los pueblos y con ello se les limita el derecho a la libre determinación, que está contemplada en el artículo segundo de la constitución y El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales.
Por si fuera poco que los indígenas no fueron consultados en la determinación de la nueva estructura oficial que los atenderá desde la esfera institucional, el municipio de Chilpancingo comete actos de discriminación en la emisión de la convocatoria en la que se exige que el titular de la nueva dirección tiene que ser un profesionista con título universitario, asimismo les demanda no haber pertenecido a partidos políticos, algo que nos e pide para ninguno de los demás cargos que tiene el gobierno municipal.
Los miembros del llamado foro plurinacional de Chilpancingo recordaron que a su llegada la actual presidenta municipal Norma Otilia Hernández Martínez generó expectativa de que podría hacer un buen trabajo en beneficio de las comunidades originarias, incluso hubo un compromiso de que asumiría como propias las demandas de tener un área institucional de nivel, con estructura organizacional, atribuciones, facultades y sobre todo con presupuesto digno y suficiente para la vigencia de los derechos del pueblo indígena y afromexicano.
Ante lo que consideran una decepción en el gobierno municipal el Foro Indígena demandó a la presidenta que devuelva el bastón de mando que le entregaron un día antes de que asumiera el gobierno municipal en un acto que organizaron de manera conjunta los indígenas de las cuatro etnias que tienen vida en esta capital.
Aseguraron que en Chilpancingo se tiene una población indígena de 60 mil habitantes, sin embargo estos no están cuantificados en los datos estadísticos, porque ni siquiera existe un censo real de población indígena.
Finalmente anunciaron que utilizarán todos los mecanismos legales que existen para echar abajo el acuerdo que crea esta instancia que les da trato de grupo vulnerable y se impulsará la exigencia para que Norma Otilia cumpla su compromiso de crear al menos una secretaría de asuntos indígenas o un instituto con autonomía administrativa y operativa.